La fotografía: Escape de Sentimientos.
por J. Jesús Peña J.
Recorre las calles, a veces apresurado, otras con paso muy lento. Hurga en el ambiente, en el cielo, en la calle, en las fachadas o en los jardines que se encuentra.
La vista se detiene. Toma la cámara colgada de su pecho. Apunta, tarda unos segundos y dispara. Parece y es un francotirador.
Su disparo ha sido certero. Ante la mirada atónita de los curiosos, él baja la cámara de nuevo al pecho. Ha inmortalizado un instante, ha inmortalizado una fachada, un ademán del niño que juega en la fuente, que regocijada empapa el rostro del infante. El de la cámara ha dibujado con luz y es llamado fotógrafo.
Los curiosos los observan; los miran, porque estos seres se han multiplicado. Son una tribu que camina y ambula entre las marchas. Que rodean flores o que capturan el recorrer de las nubes.
Los hay desde lo que usan cámaras digitales, réflex; celulares o tabletas. Ahí están, al pendiente de las escenas, de lo cotidiano; del alboroto o de los momentos que quisieran guardar para siempre.
Esa es la magia que los mueve, nos mueve. Empecé en este mundo fotográfico por accidente, por sentimientos. A veces el ser humano necesita expresar de una u otra forma su sentir: alegrías, tristezas o soledades.
La fotografía es eso: un escape de sentimientos. ¿Quién no ha visto una imagen antigüa? Todos. Y de esas que hablan por sí solas, subjetivas, que nos transportan a ese instante, en esos 3, 4 o 30 segundos de la vida de un hombre que cargó su equipo y nos heredó su mirada y su sentir.
Al detenernos en un lugar conocido nos damos cuenta que no lo era tanto si en busca de imágenes andamos. Me ha sucedido. Porque la vida actual nos lleva siempre a andar corriendo, con el tiempo en contra, con el ruido, el miedo y la inseguridad.
Pero dicen los que saben que si te detienes unos 5 minutos en un lugar y empiezas analizar el entorno, llegarán esas inéditas imágenes. Y la inspiración se desbordará, pasarán los minutos y las horas sin que te percates de ello.
Una pieza más de la fotografía: su capacidad de relajar.
Y así es como tu mente empieza a construir el encuadre, la luz que le darías o las sombras por captar, los colores que podrás saturar para darle más vida a tu toma. Esperarás el precioso instante del disparo.
Al invitarme a escribir sobre fotografía en La Tabacalera Magazine, pude irme por el lado técnico y teórico, pero como me sucedió a mí, el mejor consejo que puedo dar sería la práctica.
Lee y conoce los conceptos del diafragma, obturador, velocidad, ISO, etc., es muy necesario, no lo niego, pero practica.
A todas horas. Por la mañana, tarde y noche, días soleados o nublados; Eso hará que empieces a conocer los secretos.
Utiliza la web para encontrar muy buenos tutoriales. Los trucos están ahí.
La inspiración llega también de ver el trabajo de otros fotógrafos, investiga su trabajo, asiste a exposiciones.
Tu mejor fotografía será la que a ti te agrade a la vista. Aunque para ser honestos, con el tiempo y conforme vas avanzando en conocimientos, esa primera ya no será la mejor. La mejor será la última.
Camina, recorre y disfruta. Observa, analiza y dispara.
En cualquier lugar encontrarás fotografías (libros, pancartas, anuncios, internet, etc.), analiza cómo podrías emularlas. No será copia, será una creación distinta y será tuya. Será tu instante, tu herencia hacia los que nos precederán en el futuro.
Si te unes a nuestra tribu quizás por ahí nos encontremos, recorriendo y dibujando con luz. Y mientras eso sucede les recomiendo mucho http://www.dzoom.org.es/, muy buena página con la cual he aprendido y sé que te servirá.
Autor: J. Jesús Peña
Estilo: macrofotografía
jesus.peña@latabacaleramagazine.com
https://www.facebook.com/mexjesus
Hermosa foto como siempre, felicidades
ResponderBorrarLily Lugo
Muchísimas gracias Laura Lugo, :). Como siempre, muy gentil con tu apreciación. Saludos!
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